Investigadores han perfeccionado la levitación acústica, técnica que utiliza campos de ultrasonido para suspender y manipular objetos sin contacto físico. Mediante la generación de ondas estacionarias con transductores piezoeléctricos, se crean nodos de presión acústica capaces de contrarrestar la gravedad sobre partículas milimétricas e incluso gotas líquidas. Este avance no solo tiene aplicaciones actuales en microensamblaje, manipulación de materiales sensibles y procesos estériles en biotecnología, sino que a futuro podría permitir laboratorios “sin contacto” para la fabricación de fármacos, impresión 3D de tejidos o manipulación de muestras en el espacio, consolidándose como una herramienta clave para el manejo de materiales en entornos de alta precisión
Fuente: How stuff works
